En los últimos años, el incremento salarial se definió en reuniones entre la cúpula dirigencial de la COB y el presidente Evo Morales, llegando a determinar aumentos bajo acuerdos y presiones políticas; además dejando de lado los argumentos económicos y técnicos, concordaron los analistas Pedro Vacaflor, Alberto Bonadona y Gary Rodríguez.
Esto ha producido que el sector empresarial formal, aquel que paga impuestos y genera fuentes de trabajo estables, con seguro social y AFP, termine migrando a la informalidad, reduzca su personal o limite nuevas contrataciones, como consecuencia el crecimiento del trabajo precario, con bajos sueldos y sin seguridad laboral ni social.
“El incremento se ha vuelto una charla política, un arreglo en el que dicen ‘que sea 5 o 6 por ciento’, ‘que corresponda al aumento de precios’, o un poco más o menos, esto se vuelve una charla insulsa que por lo general acaba con la complacencia de los dirigentes de la COB pero no de los trabajadores”, dijo Bonadona.
