La bonanza que tuvo Bolivia en la última década comenzó a declinar hace un par de años y el país debería ajustar su economía al periodo de "vacas flacas" en que se encuentra, alertó el analista económico Gonzalo Chávez a la agencia EFE.
El experto explicó que el país está desde 2015 en un contexto de "desaceleración" que, si bien es lenta, muestra que la economía boliviana "ya no está con la bonanza del pasado".
Según el docente universitario, una crisis no se da solo cuando "el enfermo está al borde de la muerte", sino que comienza con síntomas que ya están presentes en la economía boliviana, entre ellos el déficit comercial registrado en los dos últimos años y la caída de las exportaciones. Otros síntomas son el descenso de las reservas internacionales, de 14.000 a 9.000 millones de dólares, y el déficit público que en 2016 llegó a 6,6 % y para este año se prevé que sea de 7,8 %.
"Estos son datos clarísimos de que ya no estamos en el contexto de bonanza de hace cuatro o cinco años y que estamos enfrentando una situación compleja, tanto el sector privado como el público", manifestó.
A su juicio, aunque el periodo de "vacas flacas" comenzó hace tiempo, el país lo está "negando" y se está gastando su "ahorro local", se está endeudando y "comenzando a vivir de fiado".
Cuestionó que el Gobierno siga "comportándose" como si los precios de los recursos naturales estuviesen aún altos y que esté "creando esta burbuja de consumo que lo que ha hecho es básicamente un enorme sector informal y comercial".
Agregó: "sorprende que el Ejecutivo siga aumentando déficit público y presionando al pequeño sector privado nacional con costos que seguramente lo van a asfixiar y con medidas como el recientemente aprobado incremento salarial".
El economista consideró que se debe buscar políticas para "ajustar la economía al nuevo mundo en el que estamos viviendo, con el precio del petróleo a 50 dólares, con los minerales a la baja, con caída de ingresos".
