Hasta el cierre de edición, se informó que cinco personas murieron ayer y decenas más quedaron atrapadas en viviendas de Carolina del Norte tras el desbordamiento de varios ríos debido a Florence, que tocó tierra en el sureste de Estados Unidos como huracán, y los meteorólogos alertan de que las inundaciones van a empeorar.
Las primeras víctimas confirmadas son una mujer y su bebé que fallecieron cuando cayó un árbol sobre su casa de la ciudad de Wilmington, muy cercana al lugar donde Florence tocó tierra ayer.
El padre del bebé también recibió el impacto del árbol, pero sobrevivió y fue trasladado a un centro médico.
Quien no llegó al hospital fue una mujer de la ciudad de Hampstead, pues la ambulancia que fue a atenderla de un ataque al corazón no pudo llegar a tiempo debido a los árboles derribados en el camino por los vientos de Florence, que ya se degradó a tormenta tropical.
