DETALLE
El Niño es un fenómeno meteorológico que consiste en un calentamiento de las aguas del Pacífico que tiene lugar cada dos a siete años.
Del 1 de enero al 16 de febrero, las intensas lluvias causaron en el país 24 muertes y la desaparición de 26 personas en deslizamientos y riadas, de acuerdo con un informe de Defensa Civil. El Senamhi prevé más precipitaciones, sobre todo en el altiplano.
El Gobierno registró el 15 de febrero los tres últimos decesos a causa de las torrenciales lluvias. El primero se suscitó en la ciudad de Cochabamba, donde un deslizamiento cubrió la vivienda de Teófila Quispe, de 60 años de edad.
Después, en la sede de Gobierno, la crecida del río Aruntaya arrastró un vehículo de transporte público y ocasionó el ahogamiento de María Maldonado, de unos 60 años de edad.
El tercer registro es de Beatriz Carrillo, de 30 años de edad, quien figuraba como desaparecida en los deslizamientos del sector Puente Armas, vía a Caranavi (La Paz). Sus restos fueron hallados en cercanías del río.
Ellas se suman a las 21 muertes que reportó el Viceministerio de Defensa Civil hasta el jueves de febrero; del total, 20 ocurrieron en el departamento de La Paz, tres en Cochabamba y una en Tarija.
El último informe también da cuenta de 26 desaparecidos, 24 de ellos en los deslizamientos del 2 y 3 de febrero en Puente Armas, y los otros dos fueron en Beni y Cochabamba a causa de las riadas.
FAMILIAS
Además, en lo que va del año, las intensas precipitaciones perjudicaron a 19.888 familias en el país, de las cuales 5.243 están damnificadas, es decir, que perdieron la totalidad de sus casas o sus cultivos.
En cuanto a daños materiales se contabilizó 59 viviendas destruidas: 51 en Santa Cruz, siete en Potosí y una en Cochabamba. También hay 15.984 hectáreas (ha) de cultivos perdidos, la mayoría en Santa Cruz, con 8.761 ha; seguido por Beni, con 2.229 ha; Chuquisaca, con 2.190 ha; y La Paz, con 1.853 ha.
