La expulsión de Bolivia del italiano Cesare Battisti desencadenó aplausos y críticas al presidente Evo Morales, que tomó la decisión de deshacerse en menos de 24 horas del exactivista, más afín a su pensamiento político que a las administraciones de Brasil o Italia.
El ultraizquierdista Battisti, de 64 años de edad, y prófugo por 38, juzgado en ausencia en Italia en 1993 y condenado a perpetuidad por cuatro homicidios y complicidad en otros asesinatos a finales de los años 70, fue detenido el sábado en Santa Cruz, Bolivia, y al día siguiente mandado a su país.
El dirigente de las Juventudes del MAS en Santa Cruz, Rolando Cuéllar, afirmó ayer lunes que desconocerán al ministro de Gobierno Carlos Romero al que calificaron como "judas" y pidieron su renuncia al cargo por ejecutar la expulsión de Battisti.
"Nosotros ya no tenemos confianza en su persona, lo desconocemos como coordinador político del MAS en Santa Cruz, lo desconocemos como ministro, no vamos a participar en ninguna de sus reuniones", dijo.
Expresó su solidaridad con Battisti por la "actitud cobarde de Romero", a quien pidió, si tiene sangre en la cara, que renuncie inmediatamente a su cargo.
"Nosotros como revolucionarios, como dirigentes no tenemos la plena confianza en usted. Usted es un judas en el Movimiento Al Socialismo, usted es un traidor al presidente Evo Morales, y los sectores, los distritos, todas las organizaciones sociales lo vamos desconocer señor Romero", enfatizó.
