Un video difundido en redes sociales dejó al descubierto el rostro de quien sería uno de los principales captadores de bolivianos para la guerra entre Rusia y Ucrania. En las imágenes aparecen tres personas, una de ellas identificada como Amador Méndez Arancibia.
El registro fue obtenido por la madre de uno de los jóvenes afectados, quien logró grabar al sujeto el pasado 9 de marzo en la Terminal Bimodal de Santa Cruz. Según su testimonio, Méndez y otras personas ofrecían oportunidades laborales en Rusia con atractivas remuneraciones, además de acompañar a los interesados en la realización de trámites migratorios.
Las denuncias sobre este tipo de reclutamiento continúan en aumento. De acuerdo con los testimonios de las víctimas, se les prometían distintos trabajos en territorio ruso; sin embargo, una vez en Moscú, eran despojados de sus documentos, sometidos a entrenamientos y posteriormente enviados al frente de guerra.
Entre los beneficios ofrecidos figuraban pagos de hasta 40.000 dólares, bonos adicionales, seguros de salud e incluso la posibilidad de obtener la nacionalidad rusa, lo que generó confianza en quienes aceptaron la propuesta.
Por su parte, el embajador de Rusia en Bolivia, Dmitry Vérchenko, afirmó que desconoce la existencia de un sistema de reclutamiento de bolivianos para el conflicto, aunque reconoció que en la guerra participan mercenarios provenientes de América Latina.
Informes oficiales señalan que Rusia habría incorporado al menos a 27.000 extranjeros de 131 países para participar en el conflicto armado.
IDENTIFICADO
Un medio de comunicación local divulgó el audiovisual en el que se observa a un sujeto con gorra, con la documentación de los chicos en la mano, en las oficinas de Migración. Según la publicación, Amador y otro sujeto de iniciales J.L. eran quienes ofrecían trabajo en Rusia, con beneficios como la ciudadanía rusa, el pago en dólares americanos y una jugosa recompensa en caso de cualquier eventualidad.
TESTIMONIO
Sin embargo, la madre de uno de los chicos que viajó a Rusia, cuya identidad prefiere guardar en el anonimato, refiere que ella misma se reunió con Amador para exigir explicaciones sobre las funciones que iba a cumplir su hijo, una vez llegando a Europa. Pero el hombre le aseguró que era un trabajo, como cualquier otro. Pasaron semanas y la señora no volvió a saber de su hijo; y se debe aclarar que no es la única, son un total de 16 bolivianos, según la Cancillería, los que viajaron a Rusia.
PASAJES
Una de las víctimas encontró un anuncio en redes sociales y le escribió al reclutador, quien tras pactar el pago y las promesas confirmó su viaje. Le compraron el pasaje a Rusia con varias escalas y en once días tendría que emprender su misión a la zona en conflicto.
Presunta víctima en Rusia: “Espero que no me maten”
“Espero que no me maten. Esto es algo serio, mi amor”. Con esas palabras, José María Jiménez, de 21 años, le contó a su novia lo que está viviendo en Rusia. La familia hizo público el audio.
En el mensaje, el joven relató que el entrenamiento militar de su grupo comenzaba al día siguiente y que ya les entregaron armas y municiones.
“Buenos días, a pesar de aquí ya son las 20:00. Desde mañana comienzan los entrenamientos. La verdad, nos han dado de todo, nos dieron armas, municiones, o sea, todo, bien. Y te cuento que vamos a la guerra, mi amor”, se escucha en el audio.
José María también le dijo a su novia que no sabe cuánto tiempo estará en el campo de batalla y que el entrenamiento militar será de dos semanas.
“No sé qué es lo que pueda pasar, mi amor. Voy con Dios delante mío. Solo quiero que todo salga bien, mi amor, que no me pase nada. Espero que no me maten, que esto es algo serio”, agregó.
El joven detalló que se encuentran en “una base subterránea, como se puede decir, todo bajo tierra” y le pidió a su pareja que no se preocupe y que espere su mensaje.
La familia de José María denunció que un sujeto llevó al joven a Rusia con engaños, ofreciéndole trabajo en construcción.
