Sin sufrir, no vale. Argentina volvió a tener esos partidos de exigencia máxima, pero esta vez con un premio mayor: clasificar a la final del Mundial 2026. Este miércoles derrotó 2-1 a Inglaterra y el domingo se enfrentará a España por el título.
Al igual que sucedió en dieciseisavos de final contra Cabo Verde (3-2), en octavos frente a Egipto (3-2) y en cuartos ante Suiza (3-1), la Albiceleste tuvo que extremar esfuerzos para ganar un partido que parecía tener perdido.
Enzo Fernández (85’) y Lautaro Martínez (93’), ambos con asistencia de Lionel Messi, dieron vuelta el gol de Anthony Gordon (56’) con el que Los Tres Leones se habían puesto en ventaja.
De esta manera, Argentina sumó su séptima victoria en este Mundial y se instaló en el partido por el título, en el que rivalizará con España, que el martes superó a Francia (2-0).
Será la “Finalísima” que no se disputó en marzo. Esa que enfrentaba a España (campeona de la Eurocopa) y a Argentina (campeona de la Copa América).
El primer tiempo tuvo poco para rescatar. El fútbol se concentró en el mediocampo, donde primó la pierna fuerte que el árbitro marroquí-estadounidense Ismail Elfath no pudo controlar.
En el complemento, el colegiado mostró mayor autoridad y sacó cuatro tarjetas amarillas (3 para la Albiceleste y 1 para Inglaterra).
Y con eso, el fútbol comenzó a aparecer. Argentina fue la que tomó el protagonismo adueñándose de la pelota, pero fueron los europeos los que se pusieron en ventaja.
