Los ministerios de Gobierno y Trabajo afirmaron ayer que redujeron las cifras sobre el trabajo infantil y la trata y tráfico de personas en el país, y rechazaron los datos de EE.UU., que cuestiona la labor del Gobierno boliviano.
La semana pasada se conoció la advertencia de EE.UU. de bloquear el financiamiento internacional a Bolivia, por la supuesta ausencia de medidas para enfrentar la trata de personas y el trabajo infantil.
El ministro de Gobierno, Carlos Romero, dijo que el delito de la trata y tráfico de personas presenta cifras negras porque hay denuncias por desaparición de personas, sobre todo de jóvenes que abandonan su hogar por un problema familiar o sentimental, pero la mayoría de esos casos son esclarecidos y no corresponden a ser un delito.
Romero anunció que harán llegar los informes a los organismos nacionales e internacionales pertinentes para aclarar la información difundida sobre este tema.
