Una niña de siete años perdió la vida el miércoles 9 tras ser succionada por el desagüe de la piscina de Capachos, este populoso balneario, ubicado a ocho kilómetros de la ciudad de Oruro. La Policía y la Fiscalía investigan para determinar responsabilidades de la tragedia.
La Alcaldía de ese municipios instruyó que se realice un proceso administrativo a los propietarios y trabajadores de ese espacio. En varias oportunidades se advirtió la falta de control a ese tipo de actividades recreacionales.
Preliminarmente se advierte que existió “negligencia funcionaria” porque no se tomaron las previsiones por la presencia de la niña en la piscina al momento de quitar el tapón. El proceso administrativo es paralelo a la investigación judicial que realizan autoridades competentes.
El examen forense al cuerpo de la menor determinó que perdió la vida producto de asfixia por sumersión.
