Dos robots humanoides se encontraron en Achocalla, departamento de La Paz, compartieron saludos, demostraron sus habilidades y hasta bailaron. Royx, el robot desarrollado por el ingeniero boliviano Roly Mamani, recibió la visita de Benji, el humanoide que recorre Bolivia en busca de su “hermano”, en un encuentro que permitió mostrar distintas creaciones de robótica desarrolladas en el país.
La visita fue coordinada a través de redes sociales para que Benji pudiera conocer las creaciones de Robotics Creators y preguntar a Royx si tenía información sobre su “hermano”.
“A modo de hacer una colaboración entre ambas partes, los hemos recibido con todos nuestros robots”, explicó Mamani a ABI.
La visita ocurrió la semana pasada en Robotics Creators, el espacio que Mamani creó en Achocalla para desarrollar y exhibir sus creaciones.
Benji llegó hasta el taller y fue recibido por tres perros robóticos, Dark Senku, Diablo y Senku, que salieron a mostrar sus habilidades con saltos y movimientos. La presentación terminó con los robots en una coreografía junto al visitante.
La bienvenida continuó con una planta carnívora robótica inspirada en el videojuego Plantas vs. Zombies. El encuentro fue menos amistoso: Benji la llamó de manera divertida la “plantita” y contó que casi se lo come, por lo que terminó con un susto.
Luego apareció Wall·E, la réplica del personaje de la película animada que Mamani construyó durante un año y que cuenta con 18 motores para reproducir movimientos, gestos y coreografías.
La réplica del personaje de Disney recibió a Benji con un baile, pero el visitante tenía una pregunta pendiente. Volvió a preguntar por su “hermano”, el robot que busca durante su recorrido por Bolivia. Wall·E parecía concentrado en otra historia: ante la pregunta, no paraba de repetir “Eva”, sin aportar una respuesta a la búsqueda de Benji.
El momento central llegó con Royx, el robot humanoide desarrollado por Mamani. Los dos se encontraron por primera vez, intercambiaron un saludo y luego demostraron sus habilidades con movimientos y técnicas de defensa personal. El encuentro tomó por momentos el aire de un pequeño duelo entre robots, aunque terminó con un gesto de respeto entre ambos.
Benji volvió entonces a la pregunta que lo llevó a recorrer el país: si Royx sabía dónde estaba su “hermano”. El humanoide respondió que no conocía su paradero, mientras la búsqueda continúa como parte de la historia que acompaña el recorrido de Benji por Bolivia.
La visita terminó con una despedida entre los robots y Mamani, quien agradeció a Benji por conocer las distintas creaciones de Robotics Creators y adelantó que el encuentro tendrá una segunda parte.
“Nos vamos a estar viendo en un próximo reencuentro donde vamos a tener algo especial”, anunció el ingeniero, sin revelar detalles sobre lo que prepara para esa nueva ocasión.
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