El exdictador Luis García Meza sufrió la tarde de ayer tres infartos y tuvo que ser atendido de emergencia en el hospital militar Cossmil, en La Paz. Pasó a terapia intensiva y su estado de salud es delicado.
Hasta el cierre de edición una junta de galenos seguía atentamente la evolución del expresidente defacto.
El abogado del exdictador, Frank Campero, explicó a El Deber que las complicaciones comenzaron cerca de las 17:00 de ayer, y pidió que se maneje con cuidado la información del estado de salud de García Meza.
El jurista manifestó que su familia estaba en vigilia en el nosocomio.
"Hace dos meses ya mermó el estado de salud del general, ha tenido problemas en la espalda, en los dientes y ahora estamos esperando la comunicación oficial de los médicos", explicó el jurista, pidiendo paciencia.
García Meza fue presidente de Bolivia mediante golpe de Estado entre 1980 y 1981 y su Gobierno duró 13 meses.
