Bolivia registró un superávit comercial de 1.393 millones de dólares entre enero y mayo de 2026, lo que puso fin a tres años consecutivos de saldos negativos en el mismo periodo. El Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), con base en datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), informó que las exportaciones alcanzaron los 5.449 millones de dólares, mientras que las importaciones sumaron 4.056 millones. Este resultado revirtió el déficit de 578 millones de dólares anotado entre enero y mayo de 2025.
El reporte atribuyó este desempeño principalmente al incremento de los precios internacionales de los minerales. Pese a que el volumen exportado de este sector disminuyó de 800.236 toneladas en 2025 a 730.814 en la presente gestión, el valor de las ventas escaló de 1.900 millones a casi 4.000 millones de dólares. En términos porcentuales, el valor de las exportaciones globales creció un 63% respecto al año anterior, frente a un incremento de apenas el 3% en las compras externas.
En la jerarquía de productos, la soya y sus derivados se consolidaron como el segundo rubro de mayor ingreso para el país, con 360 millones de dólares por el envío de 787.259 toneladas. En contraste, el sector de hidrocarburos reflejó una caída sostenida; generó 304 millones de dólares en comparación con los 486 millones obtenidos en 2025. Esta disminución respondió a la declinación de la producción de gas natural y al cese de las exportaciones al mercado argentino, vigente desde septiembre de 2024.
