Las masacres y detenciones preventivas prolongadas, de ocho a diez años, en el caso ‘Hotel Las Américas’ fueron la muestra del “manoseo” del poder político en la justicia y una evidencia “de lo más bajo que pudo haber tocado el sistema judicial”, admitió el presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Romer Saucedo.
“Hubo abusos que marcaron un quiebre en la institucionalidad del país, hubo un manoseo de la justicia por el poder político. ¿Cómo es posible que personas hayan sido procesadas por más de ocho a diez años con detenciones preventivas? Eso demuestra lo más bajo que pudo haber tocado la justicia boliviana sometida al poder político”, declaró ante la consulta de CORREO DEL SUR sobre el papel que ejerció la justicia en estos hechos que ahora tienen al Estado en un juicio ante organismos internacionales.
Saucedo, el viernes pasado, se refirió de esta manera a la denuncia penal presentada por los sobrevivientes del operativo policial en el hotel Las Américas, de Santa Cruz, en 2009. Dijo que actuaciones de esta naturaleza no pueden repetirse. Señaló, por ejemplo, que personas con problemas de salud fueron obligadas a asistir a audiencias, como ocurrió con el general Gary Prado, quien estaba postrado en una cama.
“Todo este tipo de abusos trae sanciones a la larga y el Estado boliviano ha sido sancionado y de esa responsabilidad no se puede escapar”, sentenció.
