La Iglesia católica lamentó este domingo la persistente escasez de diésel y gasolina que obliga a los conductores a esperar extensas jornadas en surtidores de diversas regiones del país. Este desabastecimiento de carburantes generó problemas de tráfico durante el fin de semana en vías de ciudades como La Paz y Santa Cruz.
Durante su homilía, monseñor Estanislaw Dowlaszewicz expresó su preocupación por los ciudadanos afectados. El religioso mencionó a quienes sufren las consecuencias de la actual coyuntura al soportar “horas y horas de filas para conseguir un poco de combustible”.
La falta de carburantes afecta desde hace varios meses a sectores como transportistas y productores, quienes expresaron su molestia por el prolongado déficit de diésel. En los últimos días, el problema alcanzó también a la provisión de gasolina, lo que multiplicó la cantidad de vehículos varados en las calles de las ciudades.
