Tras haberse superado el conflicto por las tarifas de micros y minibuses, que derivó en el repliegue de las unidades durante seis días, los choferes retomaron el servicio. Sin embargo, ayer se evidenció que no todos están trabajando y se calcula que solo el 30 por ciento de los vehículos está prestando servicio a la población.
El dirigente del Sindicato 16 de Noviembre, Jesús Oros, señaló que la escasez de diésel persiste, situación que obliga a sus compañeros a permanecer en las filas de los surtidores incluso por más de dos días.
Los transportistas retomaron su actividad laboral el pasado viernes, después de llegar a un acuerdo con el alcalde respecto al tema de las tarifas. Durante la tarde y la noche acudieron a los surtidores para abastecerse de combustible, pero se encontraron con que el carburante no estaba siendo comercializado con normalidad.
