El responsable de YPFB en Sucre, Luis Olivera, informó que durante la última semana los despachos de gasolina se mantuvieron por encima del promedio habitual; sin embargo, reconoció que la alta demanda continúa generando largas filas en los surtidores de la ciudad.
De acuerdo con el detalle proporcionado, el lunes se distribuyeron 292 mil litros, el martes 290 mil, el miércoles 314 mil, el jueves 307 mil y el viernes 295 mil litros. Para este sábado, el volumen alcanzó los 359 mil litros, una cifra superior al resto de la semana.
Pese a estos niveles de abastecimiento, en distintos puntos de la capital las filas se mantuvieron extensas y los conductores reportaron tiempos de espera que llegaban hasta casi dos horas para cargar combustible.
Olivera atribuyó esta situación a una “sobredemanda” y recordó que las tareas de control corresponden a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH). En su criterio, uno de los factores que presiona la demanda es el cambio de comportamiento en actividades ilegales. “Considera que los contrabandistas de diésel pasaron a acopiar gasolina”, indicó.
Asimismo, señaló que el flujo de vehículos provenientes de otras regiones también influye en el consumo local. Según explicó, continúan llegando motorizados desde Potosí y otras ciudades, lo que incrementa la presión sobre el abastecimiento en Sucre.
