Mientras miles de personas permanecen sin atención médica, funcionarios del Ministerio de Salud y representantes del Colegio Médico de Bolivia mantienen posiciones contrapuestas que inviabilizan la apertura del diálogo que ponga solución al paro que hoy ya cumple nueve días en contra del decreto 3385 de regulación del sector de la salud, según publicó ayer un diario nacional.
Los servicios públicos y de la seguridad social fueron suspendidos hace ocho días y solo funcionan las unidades de emergencias, que no abastecen la demanda. El viceministro de Salud, Álvaro Terrazas, aseguró ayer que hay disposición para dialogar y que incluso les pidieron redactar un decreto alterno al que cuestionan “si se dicen tan conocedores del sistema”.
Desde el Colegio Médico de Bolivia, a través de Edgar Villegas, le respondieron que la condición para abrir las puertas del diálogo es ir a fojas cero y anular el decreto de creación de la Autoridad de Fiscalización y Control de la Seguridad Social de Corto Plazo y los Subsectores Público y Privado de la Salud para redactar de forma conjunta y en consenso otra norma.
En medio de esta situación, miles de personas se quedan sin atención médica y operaciones como en el Caja Nacional de Salud (CNS), que deberán ser reprogramadas. La medida de la huelga general en el sector fue reforzada con el fallo del Tribunal Constitucional Plurinacional que revocó una sentencia judicial que impedía la suspensión de los servicios de salud.
El sector, además, rechaza los alcances del artículo 205 del proyecto de ley del Código de Sistema Penal que penaliza la mala práctica médica.
