El niño de dos años, hijo de Lisbeth García (30), la enfermera que murió calcinada en un incendio en Santa Fe, departamento de Santa Cruz, permanece internado en estado crítico en el hospital Mario Ortiz. El pequeño sufrió quemaduras en el 65% del cuerpo y actualmente enfrenta graves complicaciones que comprometen varios de sus órganos.
“Estamos con un niño muy grave, está inestable, muy crítico por las lesiones de las quemaduras. Estamos en proceso de estabilización y de control del daño que ha sufrido”, informó Ronald Cardozo, médico de emergencias del centro hospitalario, según un reporte de El Deber.
De acuerdo con el especialista, el infante presenta quemaduras profundas y superficiales en gran parte del cuerpo, lesiones que han afectado seriamente su sistema renal y pulmonar.
“Tiene aproximadamente el 65% del cuerpo con quemaduras profundas y superficiales. Su estado es muy crítico”, remarcó.
Las zonas más afectadas son los brazos, las piernas, el rostro y el pecho. Debido a la gravedad de las lesiones, los médicos tuvieron que realizar cirugías de emergencia para liberar la circulación en uno de sus brazos y evitar mayores daños en los tejidos.
