Seis de cada 10 pobladores de la región metropolitana de Cochabamba acceden al servicio de agua a través de pequeños operadores como cooperativas, sindicatos agrarios, sistemas autogestionarios y urbanizaciones, debido a que las empresas públicas de agua y saneamiento básico (Epsas) no llegan a todos, según publicó ayer Los Tiempos.
Con la puesta en marcha de la represa de Misicuni, cobró fuerza la propuesta de crear una empresa metropolitana del agua que atienda la provisión de agua en los siete municipios de la región metropolitana, desde Sipe Sipe hasta Sacaba, a través de las empresas públicas que serán consideradas como usuarios.
La Gobernación de Cochabamba identificó, en el Plan Metropolitano de Agua y Saneamiento Básico, en 2015, que la provisión de agua depende de los Operadores Locales de Pequeña Escala (OLPE), más que de las empresas públicas.
