El primer ministro en funciones de Israel, Benjamín Netanyahu, anunció ayer en una comparecencia televisiva que pedirá al Parlamento la inmunidad para evitar ser juzgado por tres casos de corrupción.
“Tengo intención de apelar al presidente de la Knéset (Parlamento) para ejercitar mi derecho y mi deber de continuar sirviendo a los ciudadanos”, señaló. El anuncio se produjo horas antes de que finalizase el plazo para pedir la protección, último recurso que le queda a Netanyahu para evitar ser enjuiciado por cohecho, fraude y abuso de confianza. Dijo que espera “seguir liderando Israel muchos años”, denunció una campaña de “incitación” y enfatizó que la ley de inmunidad busca “proteger a políticos electos de demandas judiciales inventadas”.
