El presidente argentino, Mauricio Macri, dijo ayer que es consciente de que hay compatriotas a quienes "les sigue costando" salir adelante económicamente y lo notan en sus "bolsillos" o su "mesa de todos los días", pero afirmó que su intención es no dejar a nadie atrás.
"Como presidente, mi tarea es que nadie, nadie, que ningún argentino quede atrás. Quiero ser el que, en una procesión, vaya detrás de todos, cuidando que nadie quede en el camino", dijo Macri en Mar del Plata, donde recorrió las obras de ampliación del aeropuerto Astor Piazzolla de la ciudad, uno de los mayores centros turísticos de Argentina.
Macri parte con desventaja de cara a las elecciones del 27 de octubre después de que su rival, el opositor peronista Alberto Fernández, le sacara 16 puntos en los comicios primarios del 11 de agosto.
