JERUSALÉN. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, considera "absurda" la posibilidad de que la fiscalía presente una acusación en su contra por los casos de corrupción por los que es investigado.
"Durante años, los medios de comunicación y los manifestantes de izquierda ejercieron una presión brutal e inhumana sobre el fiscal general para que presete una acusación contra mí a cualquier precio, incluso cuando no hay nada que probar", dijo .
