Perú es conocido mundialmente por la cordillera de los Andes, cuna de los incas; pero no tan famosos son los otros dos tesoros naturales que quedan a ambos lados de esas imponentes montañas: la vasta selva amazónica al este y, al oeste, el desierto costero que explorará el Dakar 2019.
La caravana del Dakar, compuesta por 337 vehículos de competición, se adentrará durante diez etapas, del 7 al 17 de enero, en este desierto que se extiende por la costa del océano Pacífico, un paraje inhóspito de miles de kilómetros con vertiginosas dunas de arena blanda.
En ese escenario se desarrollará el primer Dakar que se celebra únicamente en un solo país y también el primero que se hace íntegramente sobre arena.
“Estoy encantado de que nos quedemos en un solo país. El paisaje en Perú es asombroso. Las dunas son algo particulares y siempre difíciles”, explica el piloto catarí Nasser Al-Attiyah (Toyota), doble campeón del Dakar en coches.
