El Partido Republicano dio esta semana sus primeros pasos para recobrar la unidad y cerrar el cisma abierto por la virtual candidatura presidencial de Donald Trump, una figura que divide a sus dirigentes, pero sobre la que el presidente del partido, Reince Priebus, ha comenzado a romper lanzas a su favor.
Una muestra de ello han sido las declaraciones que ayer realizó en varias entrevistas televisivas, en las que Priebus ha alegado que muchas de las polémicas que se le han atribuido al magnate, como las recientes acusaciones de haber tratado con desdén a mujeres en privado, "a la gente no le importan". "Lo que yo diría es que hemos estado trabajando en esta primaria durante más de un año y (...) creo que todas estas historias que salen, y salen cada dos semanas, a la gente simplemente no les importa", dijo.
