El avión ruso que cayó el fin de semana en la península del Sinaí, en Egipto, pudo haber sido objeto de un atentado del Estado Islámico (EI) o algún grupo yihadista vinculado a él, según las investigaciones del Gobierno de Estados Unidos. Mientras que Londres tiene sospechas de una bomba en la aeronave.
Según fuentes de la inteligencia estadounidense citadas por varias cadenas del país, los investigadores estudian la posibilidad de que un artefacto explosivo fuera colocado a bordo del avión por alguien antes de su despegue, en el aeropuerto de Sharm el Sheij, de donde partió con destino San Petesburgo. Las fuentes mencionadas por los medios dijeron, no obstante, que aún no se ha llegado a una conclusión formal de las investigaciones.
Las causas del siniestro están siendo investigadas y por el momento ha trascendido que el avión se destruyó en el aire 23 minutos después de despegar.
Los directivos de MetroJet apuntan a la posibilidad de una "acción mecánica exterior" como causa del siniestro, mientras que Egipto descarta la hipótesis de un atentado terrorista.
Por su parte, el director nacional de Inteligencia de EE.UU., James Clapper, dijo hace dos días que no hay ninguna "evidencia directa" de terrorismo en la catástrofe aérea y que es "improbable" que Wilayat Sina tenga capacidad para una operación de esta envergadura.
El avión se encontraba a una altura de unos 10.000 metros y los expertos dudan que el grupo terrorista disponga de armas tan avanzadas como para haberlo derribado desde tierra.
El Gobierno británico anunció ayer que se han retrasado los vuelos hacia el Reino Unido procedentes de la ciudad egipcia de Sharm el Sheij ante la sospecha de que el avión ruso que se estrelló el sábado con 224 personas a bordo fuese derribado por un "artefacto explosivo".
"Mientras la investigación sigue en marcha no podemos decir categóricamente por qué se estrelló la aeronave rusa, pero a medida que ha ido saliendo información a la luz nos hemos ido sintiendo más preocupados por la posibilidad de que el avión fuera derribado por un artefacto explosivo", señaló un portavoz de Downing Street.
Como "medida de precaución" ante ese escenario, Londres ha dispuesto que los vuelos hacia el Reino Unido procedentes de Sharm el Shaij, el aeropuerto de donde partió el Airbus A-321 siniestrado, sean "retrasados".
Eso permitirá a un equipo británico de "expertos en aviación", que ya se dirige hacia la ciudad egipcia, "evaluar las medidas de seguridad en el aeropuerto e identificar cualquier acción que sea necesaria". Los funcionarios británicos confían en que ese examen se completará en las siguientes horas.
Deporte
De La Torre busca mejorar el trato del balón de sus dirigidos
Wilster Cooperativas se alista para recibir a García Agreda
Salvatierra brinda su apoyo a la Selección Nacional
Analizan este viernes la crisis del fútbol boliviano
