El diputado de Demócratas, Gonzalo Barrientos, anunció ayer la presentación de una interpelación al ministro de Relaciones exteriores respecto a la decisión de no plantear una contradamenda a Chile por las aguas del Silala.
El diputado explicó que la decisión de no contrademandar a Chile pone en riesgo la posición del país ya que deberá enfrentar en la Corte Internacional de Justicia una demanda planteada por los vecinos cuando el Estado Boliviano nunca otorgó una concesión para el uso de las aguas al Estado chileno.
Barrientos apuntó que la Prefectura del departamento de Potosí fue la que otorgó una concesión para el uso de las aguas del Silala para las locomotoras del ferrocarril a una empresa privada, la Bolivian Railway and Chili, a la que se tiene que exigir el pago de la deuda histórica de más de 1.000 millones de dólares.
El asambleísta nacional destacó que la empresa en cuestión dio un uso diferente al del permiso. Así, Bolivia anuló la concesión a través de una ley y, según Barrientos, no se puede dejar que el tema del Silala siga por iniciativa chilena ante la CIJ de La Haya.
