Sevilla y Real Madrid cierran hoy la quinta jornada de LaLiga en un exigente examen para Zinedine Zidane, que empieza a estar cuestionado y visita un campo "maldito" para el madridismo y en el que además le espera el líder, comandado por Julen Lopetegui, un viejo conocido.
Por historia y por las estadísticas recientes, el "Ramón Sánchez Pizjuán", unido al gran momento del Sevilla, líder invicto con 10 puntos, no es, a priori, la ocasión más propicia para que el Real Madrid levante cabeza tras su dolorosa derrota en la Champions (3-0 ante el París Saint-Germain). Los nervionenses siempre se crecen en citas como ésta y parece que le tienen cogida la medida.
En el Sevilla solo piensan en dar lo mejor de sí, su mejor versión, para reforzar su liderato. Desde el bloque sólido y con jerarquía que ha construido, Lopetegui se centra en los suyos, no tiene ánimo de venganza deportiva tras su salida de Real.
