Una aplanadora. Con un juego contundente en ofensiva anoche en el coliseo “Ciudad de Potosí” Calero dio el segundo golpe a Peñarol, de Quillacollo en la ronda eliminatoria de la Libobásquet. El campeón nacional dejó la serie dos a cero con el triunfo por 114 a 101 que le permite soñar con liquidar el pleito el martes 28, en Quillacollo en la ronda de revanchas.
Desde el inicio del cotejo el conjunto potosino tomó las riendas del partido y ello le permitió jugar a placer ante un equipo que quedó aturdido por la forma de juego que planteó Giovanny Vargas.
En el primer cuarto Calero mostró un juego compacto y explosivo que le sirvió para ponerse al frente en el marcador por 27 a 18. Pero la diferencia de nueve unidades no significaba nada por ello en el segundo cuarto el plantel local fue mucho más letal en el campo de juego.
El segundo cuarto quedó 34 a 17 a favor de los calereños, estirando a 26 puntos la diferencia con su rival en el global que acabó 61 a 35.
Vargas sabe que en esta ronda no se puede dar el lujo de sufrir alguna baja por lesión o desgaste físico por ello en el tercer cuarto optó por hacer algunas variantes en el quinteto inicial, ya pensando en la revancha que jugará el campeón nacional la siguiente semana en Quillacollo.
