Una mujer, Lucía, interpretada por Malena Alteiro, se pone al volante de un taxi en la película Que nadie duerma, que juega entre la realidad y la ficción y que se ha presentado en rueda de prensa este domingo en la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci).
La producción hispano-rumana, en sus 122 minutos, adapta la novela homónima de Juan José Millás y supone el primer trabajo del director Antonio Méndez Esparza con actores profesionales, aunque no todos, en una obra que toma de su nombre del ‘Nessum dorma, el aria de la ópera Turandot de Puccini y uno de los elementos disruptores de la película. Un proyecto que se comenzó a pergeñar en 2018 y cuya filmación ha estado marcada por la improvisación y la creación de los personajes durante el proceso, ya que en palabras de la propia Alteiro “Lucía se fue construyendo a medida de que se iba haciendo”, ya que el guión era más “una guía”.
