El templo de Manquiri es una caja de sorpresas. La inspección que el Ministerio de Culturas realizó ayer a las obras en esa infraestructura religiosa permitieron confirmar los hallazgos que ya habían sido reportados por este diario el lunes recién pasado.
La empresa que tiene a su cargo estas obras encontró que debajo del piso en mosaico, que se debía retirar porque ya estaba dañado, estaba el piso original del templo, de ladrillo triangular y dispuesto en forma de círculos. Por lo que se vio, el arquitecto que estuvo a cargo de las obras en 1952, cuando el templo sufrió algunas intervenciones, puso una capa de arena encima del piso de ladrillo, antes de vaciar el mosaico, quizás previendo que un día sería encontrada la estructura original, como efectivamente sucedió.
Además, se informó que detrás de los sillones, que estaban prácticamente empotrados en la pared, hay pintura mural policromada que ahora necesita recuperarse.
