El apoyo a la eliminación de la subvención al precio de los combustibles sigue siendo mayoritario, pero cayó del 78% al 63% entre enero y agosto, mientras el desacuerdo aumentó del 13% al 33%, según una medición en línea de Ipsos Ciesmori en el eje central del país.
El respaldo alcanza el 76% en La Paz y El Alto, pero disminuye al 47% en Santa Cruz, donde cayó 35 puntos desde enero.
La aceptación se reduce cuando la medida se relaciona con posibles aumentos en el costo de vida. El 50% acepta afrontar incrementos de precios para superar el desabastecimiento, frente a un 46% que lo rechaza.
La importación privada tampoco es vista como una solución definitiva: el 63% considera que su efecto será temporal o estará concentrado en grandes empresas y el sector agropecuario, mientras solo el 17% cree que resolverá completamente el problema.
