La Comisión Interventora que el Gobierno nacional designó para intervenir Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) informó este jueves que evitó el desvío al contrabando de 22 millones de litros de combustibles líquidos durante el último mes.
El ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco, explicó que la cifra corresponde a cargas irregulares detectadas en vehículos con doble tanque, etiquetas falsas y carguíos repetidos. “Hemos evitado el desvío de 22 millones de litros de combustibles líquidos a través de vehículos que cargaban de manera irregular en repetidas veces o tenían doble tanque, etiquetas falsas, etcétera”, declaró. Blanco añadió que descubrieron que “hay motos que cargan (combustible) no una vez: cargan hasta 50 veces, 30 veces en distintos lugares”.
El hallazgo se dio luego de que la comisión descubriera que el sistema Boliviana de Sistemas de Autoidentificación (B-Sisa), creado en 2012 para controlar la venta de carburantes subvencionados, operaba apenas al 5% de su capacidad. “Hemos encontrado el sistema (B-Sisa) vulnerado. Ya fue reemplazado a nivel nacional”, reveló Blanco.
El ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, Oscar Mario Justiniano, denunció que el desmantelamiento del sistema respondió a intereses “muy oscuros” y detalló que existían “puertas traseras” mediante las cuales personas ajenas a la ANH ingresaban al sistema y autorizaban despachos sin límites.
