Los más pobres pudieron perder más del 30% de sus ingresos por la inflación derivada de los bloqueos de mayo y junio, en cuyo epílogo, el Gobierno dictó el estado de excepción que finalizará en siete días.
“The Cost of Disruption: Inflation and Real Income in Bolivia” (El costo de los bloqueos: Inflación e ingresos reales en Bolivia) es un trabajo elaborado por Oscar Molina, Carlos Foronda e Ibhar Beramendi en las áreas metropolitanas La Paz, Cochabamba y Santa Cruz que actualizaron una investigación de 2006; gestada en el Centro de Investigaciones Económicas y Empresariales de la Universidad Privada Boliviana (CIEE-UPB).
“Los bloqueos son, en la práctica, el impuesto más regresivo que existe: no lo aprueba ningún congreso, pero lo pagan siempre los que menos tienen”, resume el rector de la UPB, Oscar Molina, al adelantar en redes sociales los resultados del estudio que será presentado próximamente.
En un contacto con CORREO DEL SUR, Carlos Foronda se muestra de acuerdo con esta afirmación y adicionalmente remarca que esta inflación es regresiva, es decir, afecta a los más pobres, y genera incertidumbre económica.
Los hallazgos más importantes de la investigación: los hogares más pobres son hasta 14,54 veces más sensibles a la inflación disparada por los bloqueos.
Durante el bloqueo de 53 días entre mayo y junio de este año, el 10% más pobre de La Paz perdió 32,04% de su ingreso real, frente a solo 3,15% que afectó al más rico. En Cochabamba, la brecha fue similar: 12,38% de pérdida para los más pobres frente a apenas 1,24% para los más ricos.
Además de esa conclusión, periodistas dieron cuenta que muchos hogares perdieron la totalidad de sus fuentes de ingresos durante los bloqueos. “Esta vulnerabilidad alcanzó su punto máximo de manera dramática durante el segundo trimestre de 2026, cuando la inflación inducida por los bloqueos en La Paz alcanzó el 68,46% para los productos agrícolas y el 59,01% para los productos cárnicos”, señala el documento.
Estas conclusiones pueden ser extrapolables a los efectos de paros civicos, cortes de carretera por diferentes motivos, incluso climáticos, y otros similares, precisa Foronda a la consulta, ante la amenaza de protestas de distintos sectores.
