La Cámara de Diputados aprobó, en grande y en detalle, el proyecto de Ley de Modificaciones al Presupuesto General del Estado (PGE) 2026, con el respaldo de más de dos tercios de los legisladores, y remitió la norma al Senado para su tratamiento constitucional. La decisión se adoptó la madrugada de este sábado, al cierre de la 146 sesión ordinaria del pleno, que comenzó pasadas las 16:00 del viernes y se extendió por más de cinco horas de exposición técnica y varias horas adicionales de deliberación.
“Habiéndose aprobado en sus dos estaciones, en grande y en detalle, y siendo cámara de origen, remítase a la Cámara de Senadores para fines constitucionales de revisión”, señaló el presidente de la Cámara de Diputados, Roberto Castro, al cierre del debate.
El ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza, expuso los alcances de la ley, que plantea una reducción del déficit fiscal superior a Bs 20.000 millones y contempla un presupuesto de Bs 391.815 millones.
La autoridad detalló quela norma contempla seis lineamientos: la racionalización de la masa salarial estatal, con prohibición de nuevas incorporaciones salvo crecimiento vegetativo en salud, magisterio, Fuerzas Armadas y Policía; la reducción de gastos corrientes; la eliminación de Bs 14.800 millones en “ingresos ficticios”, entre ellos los atribuidos a la venta de bonos de carbono; la estabilización de precios de combustibles; la protección de sectores sociales; y una inversión pública más eficiente.
“El año pasado, para maquillar el déficit general que nos estaban dejando, el Gobierno anterior puso un ingreso de 2.000 millones de dólares por la emisión de bonos de carbono, que evidentemente era imposible de realizar”, sostuvo Espinoza ante el plenario.
CONSENSO
El Ministro remarcó también que, después de más de 20 años, un presupuesto fue debatido, presentado y consensuado con distintas fuerzas políticas. “En el pasado, el rodillo parlamentario hacía que esos presupuestos sean aprobados, prácticamente, sin discusión; peor aún, en los últimos cinco años del anterior régimen, ni siquiera se presentaba el presupuesto y se aprobaba por decreto. Hoy día hemos vuelto a una sana discusión que, más allá de nuestras diferencias, ha logrado encontrarse en un consenso y ese consenso ha sido amplio”, afirmó después en entrevista con el diario El Deber.
ALCANCES
Según el Ministerio de Economía, las modificaciones fortalecerán a los gobiernos subnacionales: los municipios recibirán Bs 1.620 millones adicionales, las gobernaciones Bs 574,6 millones y las universidades públicas más de Bs 410 millones. Además, se crearán más de 6.800 nuevos ítems en educación, salud, Fuerzas Armadas y Policía, y se incorporará más de Bs 1.000 millones para el Sistema Único de Salud (SUS).
RECHAZO
No todas los legisladores respaldaron la norma. “Veo que hay prisa por aprobar un presupuesto totalmente irresponsable (...) No está bien, silben y, luego, cuando el país esté en mayor inflación, espero que tengan el valor para silbar, para dar explicaciones a la población boliviana”, criticó la La diputada Lissa Claros (Libre) durante el debate.
Desde el sector cívico, el vicepresidente del Comité Pro Santa Cruz, Agustín Zambrana, igualmente cuestionó a propuesta del Gobierno. “Hoy se ve un presupuesto que tiene un olor fétido a centralismo”, afirmó, y agregó que el nuevo presupuesto no contiene la promesa que hizo el Gobierno, “una promesa que era para que se desarrollen nuestras economías regionales”.
Samuel, sobre el reformulado: Había mucho por mejorar, es insuficiente
El empresario de líder de la Alianza Unidad, Samuel Doria Medina, criticó este sábado el reformulado del PGE 2026 y afirmó que la propuesta del Gobierno es “insuficiente” frente a la crisis que enfrenta el país.
“Había mucho por mejorar en el presupuesto 2026. En lugar de escuchar las sugerencias que se le hicieron, el gobierno prefirió aprobar lo que había preparado, que es insuficiente en todas las áreas: no cambia la situación gravemente deficitaria del Estado, no corta el gasto burocrático incompatible con una crisis como la que vivimos y tampoco toca las empresas inservibles ni la distribución centralista de los ingresos”, observó en sus redes sociales.
Agregó que, “con la aprobación de este presupuesto, el gobierno definió cuál será su perfil histórico. No será como el último gobierno de Paz Estenssoro (1985-1989), que cambió inercias muy antiguas, sino que será como el último gobierno de Banzer (1997-2002) que se contentó con mantenerse a flote en medio de una crisis económica”.
“La identidad no se define por lo que se dice, sino por lo que se hace o se deja de hacer”, concluyó.
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