Cinco días estuvo desaparecida Amalia Melendres Coronado en el municipio de San Lucas hasta que su cuerpo fue encontrado el pasado viernes en el río Pilcomayo. Se trata del tercer caso de feminicidio este año en Chuquisaca.
La mañana de este sábado, el feminicida fue enviado a la cárcel San Roque, de Sucre, con detención preventiva por seis meses. La víctima dejó tres niños en la orfandad a cargo de la abuela materna en la comunidad de Laravinto.
Amalia, madre soltera de 37 años, era una activa dirigente sindical que mantenía una relación sentimental con Justo M., de 56, quien era un líder campesino. De acuerdo a los indicios colectados por la Policía, él terminó con la vida de ella, que había sido vista por última vez en la comunidad de Sabala en compañía de su pareja. Aquella vez, ambos habían participado de una reunión y abordaron un minibús que era conducido por Justo.
El fiscal departamental de Chuquisaca, Mauricio Nava Morales, informó que la repentina desaparición de Amalia movilizó a sus familiares y la Policía rápidamente identificó a Justo, quien fue sorprendido la noche del jueves en su vehículo en la comunidad de Japo.
El cerco investigativo se cerró cuando el principal sospechoso dijo que Amalia había muerto a consecuencia de un accidente. De acuerdo con su coartada, la mujer había bajado a empujar el vehículo en el que ambos circulaban y que se había parado en una subida, con lo que resultó atropellada accidentalmente.
