La última víctima de las minas del Departamento de Potosí es un quinceañero que en pasadas horas perdió la vida por el impacto de un planchón que cayó de aproximadamente 25 metros cuando trasladaba mineral desde el interior de la mina en la Cooperativa Minera Ollerías. Así lo establece el reporte policial, que destaca que con este fallecimiento las víctimas de las minas ascienden a 80.
El fatal accidente se registró a las 19:00 del pasado viernes, mientras realizaba labores como despachador de carga mineralizada en la sección Tres Amigos de la mencionada cooperativa minera.
“La División Homicidios, ha tomado conocimiento de una muerte de persona, siendo a horas 10:00 a.m. aproximadamente, siendo el lugar la Cooperativa Minera Ollerías Sección Tres Amigos Cuatro Milagros, siendo la víctima un menor de edad, de aproximadamente 15 años de sexo masculino”, detalló el subcomandante de la Policía de Potosí, Juan Carlos Revollo.
El reporte policial da cuenta de que un planchón cayó desde una altura aproximada de 25 metros sobre el cuerpo del menor, causando su muerte por un trauma torácico, y que los familiares se negaron a que se realizara la autopsia de ley.
OTRO
Otro de los casos recientes es el de la muerte de un minero que trabajaba en la Cooperativa Minera Porco Ltda. en la sección Santiago Bajo del municipio de Porco.
Se trata de Samuel Martínez, de 44 años, quien, al ingresar a la mina para cumplir con su actividad laboral, cayó de la denominada bota a una profundidad de 50 metros, lo cual le causó lesiones en el pecho.
La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen a través de la División Homicidios tomó conocimiento del caso con el muerto que ya se encontraba en la Caja de Seguridad Social.
De acuerdo con los informes policiales elaborados por la Felcc se tienen 80 muertos de enero a la fecha, cifra considerada muy alta puesto que en pasadas gestiones los fallecidos eran menos.
Lo lamentable es que, de esa cantidad, 11 corresponden a menores, los cuales habrían ingresado a las minas en busca de ganar más recursos que en otras actividades, pero terminaron con sus vidas cortadas por la falta de seguridad industrial.
