La estatal YPFB inició un programa de limpieza de tanques en sus 75 estaciones de servicio, en medio de la fiscalización anunciada por dirigentes del transporte, quienes ampliaron su control a toda la cadena de distribución del combustible ante las denuncias por problemas en la gasolina.
El gerente de Comercialización de la estatal, Nelson Mendoza, indicó que el plan ya se aplicó en más de 20 surtidores y forma parte de una campaña anual destinada a garantizar la calidad del combustible y mantener en buen estado las instalaciones.
Según explicó, el proceso permite retirar agua, sedimentos y residuos que se acumulan con el tiempo en el fondo de los tanques, lo que ayuda a evitar problemas en el suministro y reduce riesgos operativos.
El procedimiento incluye una inspección inicial para detectar impurezas, el trasvase del combustible a cisternas, la ventilación del tanque para eliminar gases peligrosos y la limpieza interna para retirar lodos y residuos.
