Para la iglesia Católica, “el pulpo de la corrupción y del narcotráfico” extendió sus tentáculos hasta las instituciones del Estado. Así lo afirmó ayer, domingo, durante su homilía, el arzobispo de Santa Cruz, monseñor Sergio Gualberti.
En los últimos meses se destaparon casos de corrupción y narcotráfico que involucraron a entidades estatales como la Policía o a funcionarios de gobiernos subnacionales, como el caso de la exfiscal y exfuncionaria de la Gobernación de Beni que fue detenida por supuestamente pertenecer a un clan dedicado al tráfico de drogas.
"Se han multiplicado hechos de violencia física, psicológica y sexual al interior de la familia, la trata organizada de personas, la división de sectores sociales y de organizaciones, la falta de honestidad de ética e institucionalidad y el pulpo de la corrupción y del narcotráfico que con sus tentáculos se ha extendido a instituciones del Estado”, sostuvo Gualberti
