Seis casos de violaciones grupales se registraron y denunciado públicamente desde diciembre del año pasado; la mayoría de las víctimas son menores de edad. Los hechos develan lo enraizado de una estructura patriarcal en Bolivia.
El primer caso denominado "la manada" estalló en los medios de comunicación el mes de diciembre de 2018, desde entonces se conocieron otros casos, incluso uno que sucedió el año 2016 se visibilizó a través de un video que se divulgó en las redes sociales.
En cuatro de los seis casos las víctimas eran menores de edad, tres de 15 años y una de 17 años; generalmente los agresores aprovecharon el consumo de bebidas alcohólicas o las doparon para consumar el delito.
La feminista y comunicadora Sandra Aliaga expresó su preocupación por la recurrencia de estos hechos, aunque está absolutamente convencida de que siempre existieron, pero que recién ahora salen a la luz pública.
Para Aliaga el tema de fondo es cuestionar la estructura de una sociedad "patriarcal", que sigue considerando a las mujeres como inferiores frente a los hombres y que construye a "machos" capaces de violentar a una niña o a una adolescente.
Aliaga explica que la recurrencia y emergencia de estos hechos en el país está develando el tipo de sociedad "totalmente incapaz" de cambiar el "tejido de la estructura y la conformación de hombres y mujeres con sus roles y no roles en una sociedad patriarcal".
En definitiva, afirmó que "esos niños o adolescentes de 14 años son el resultado de lo que les han enseñado a ser machos a ser hombres", por lo que cree que estos sucesos debieran convocar para "cuestionar una estructura que está formando este tipo de seres humanos".
