La Cumbre Nacional por la Naturaleza, los Territorios y la Vida determinó ayer reafirmar la lucha en defensa de la vida a tiempo de aprobar la Agenda de la Naturaleza. Además, estableció exigir al Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) dar continuidad al proceso de saneamiento y titulación de Tierras Comunitarias de Origen (TCO) que desde hace ocho años se encuentran paralizados.
En la Cumbre, que se desarrolló en Santa Cruz, determinaron pedir la suspensión de las autorizaciones de asentamientos humanos y dotación de tierras fiscales mientras no concluya la titulación de las TCO. Exigieron al INRA desalojar los nuevos asentamientos ilegales en territorios indígenas, dice la Resolución de la Cumbre.
En el encuentro, donde participaron organizaciones indígenas, instituciones de desarrollo, colectivos, activistas y sociedad civil, establecieron rechazar el uso de la tierra para la producción de agrocombustibles y el uso de semillas transgénicas por ser atentatorios al medio ambiente y la salud, y porque promueve la concentración de la producción y tierra en pocas manos.
También determinaron rechazar el modelo de desarrollo extractivista porque representa la muerte de la naturaleza y de los territorios indígenas.
En contraposición a ese modelo, reafirmaron el “vivir bien” bajo la visión de los pueblos indígenas garantizando la convivencia con otras formas de vida y promover la gestión territorial sostenible con identidad y visión propia de los pueblos indígenas.
Finalmente exigieron la abrogación de normas que afectan la consulta previa a los pueblos y facilitan el extractivismo en los territorios indígenas. Además, determinaron luchar por la autonomía y libre determinación para profundizar el carácter pluralista y comunitario del Estado.
UNIR FUERZAS
El 5 de abril, comunarios, activistas, indígenas y defensores de derechos llamaron a la población boliviana a unir fuerzas en la defensa de la Reserva Nacional de Tariquía, así como de otras áreas protegidas del país.
En conferencia de prensa, efectuada en la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia, la presidenta de este ente, Amparo Carvajal, dijo que se trata de “la herencia que queremos dejar”, porque “este planeta que es de todos”.
