La vida de una pareja de no videntes, Julia Choque (59) y Julio Aguilar (65), se vio impactada por el robo de todos los billetes de lotería que tenían que vender para el sorteo de fin de año en su puesto ubicado en el pasaje Sucre, donde además cantan, tocan el acordeón y la pandereta para conseguir una limosna.
El robo ocurrió cuando los dos descansaban y tomaban un refresco junto a su comadre y dos de sus compañeras, también no videntes, en el céntrico pasaje.
Ahora deben pagar una deuda de alrededor de Bs 1.600 al distribuidor de los billetes, porque los organizadores no quisieron anular los 32 boletos, cada uno a un costo de Bs 50. A pesar del robo, los números entraron al sorteo el 28 de diciembre, contó Choque .
Después de esta mala experiencia, Choque ya no quiere vender más la lotería y está decidida a dejar el negocio luego de 35 años.
