Una red que involucra a, al menos, una veintena de policías y grupos de contrabandistas opera desde enero de este año en Oruro. Una denuncia de los miembros de la institución del orden muestra en detalle los destinos privilegiados de los efectivos y la ganancia de cada uno por el lugar que ocupa y la tarea ilegal que cumple, según publicó ayer un diario nacional.
El coronel Romel Raña está acusado de ser el líder de esta red. Él fue hasta pocas semanas el comandante departamental de Oruro, pero fue relevado de forma intempestiva.
“Los policías tienen que pagar por ir a estos lugares fronterizos o cercanos a las trancas de control. Parte del dinero ilegal que reciben deben entregarlo a estos jefes. El comandante general (Faustino Mendoza) conoce todo lo que esta red hace, pero se queda callado. ¿Por qué será?”, manifestó uno de los uniformados.
La denuncia que llegó a Página Siete tiene un cuadro del “diagrama de enlaces del contrabando” entre Oruro y La Paz.
El teniente Edwin F. J. C., alias Camilo, está a cargo de contactarse con dos operadores, expolicías: Josué D. R. C, alias Kevin, y Jhenny A. P. A., alias Susana, quienes mantienen comunicación con el teniente Rodrigo Antonio P. A., apodado Durazno y con el capitán Gonzalo C. V., alias Micky.
Kevin tiene contacto con funcionarios aduaneros y militares mediante Roberto F. M. y Uber C., ambos contrabandistas. Asimismo, Susana se comunica con policiales mediante el suboficial Dionisio S. G.
“El transporte de la mercadería de contrabando en Oruro está bajo control de Kevin, que se encarga de contactar a los transportistas ilegales, exigirles sumas importantes de dinero y luego corromper autoridades policiales y militares para que faciliten el tránsito de camiones cargados con mercadería de contrabando”, se lee en una parte del documento.
