Los representantes de las iglesias católica y evangélica solicitaron ayer martes la abrogación del nuevo Código del Sistema Penal, tras considerar que atenta contra la familia, los derechos humanos y los valores democráticos.
La Conferencia Episcopal de Bolivia (CEB) emitió un comunicado en el cual sostiene que el Código Penal está “hecho a la medida de los intereses del poder y no de los del pueblo”.
“Atenta contra derechos humanos y ciudadanos fundamentales, es pretendidamente ambiguo en la formulación con lo que crea inseguridad jurídica y significa un retroceso de los valores democráticos conquistados por la sociedad boliviana”, sostiene la CEB sobre la norma.
Entre las observaciones de la Iglesia católica están la eliminación de los delitos de bigamia y abandono a mujer embarazada, además del la ampliación de causales para el aborto legal.
La Conferencia manifestó que el Código amenaza la convivencia pacífica, por lo cual pidió su abrogación y que se abra un debate con los sectores involucrados “sin caer una vez más en la acostumbrada y fácil acusación de tramas de conspiración y desestabilización contra el Gobierno”.
Por otro lado, Iglesias Unidas Evangélicas realizó una reunión extraordinaria en la cual determinó solicitar la abrogación del Código, por considerarlo que está “contra la palabra de Dios”.
