Reporteros sin Fronteras (RSF) pidió hoy al Senado argelino rechazar las disposiciones "draconianas" de la nueva ley de la información, adoptada tres semanas antes por la cámara baja del Parlamento y que introduce nuevas sanciones en caso de infracción "en un intento del Gobierno por controlar a los medios de comunicación".
El nuevo código informativo, con un total de 55 artículos, afecta a muchos aspectos de la profesión, incluido el estatus de periodista, la financiación de medios y ciertos procedimientos como la obligación de acreditación para los periodistas de prensa extranjera o la introducción de una batería de sanciones en caso de incumplimientos o infracciones que suscitan serias preocupaciones.
"Al imponer un marco de trabajo a los periodistas y al sancionar en particular ciertas formas de financiación de los medios, esta nueva legislación se contenta en última instancia con dar carácter legal a una voluntad política de amordazar a la prensa", señaló el representante de RSF en el Magreb, Khaled Drareni, en un comunicado.
Si bien el texto simplifica y reduce los trámites para crear publicaciones periódicas (periódicos y revistas) o constituir una Autoridad Reguladora de la prensa escrita y electrónica -que sería independiente desde un punto de vista administrativo y financiero- otras disposiciones son más controvertidas, explicó el responsable.
El proyecto de ley prohíbe a los medios argelinos recibir cualquier "financiación o ayuda material directa e indirecta de cualquier parte extranjera" so pena de sanciones penales y una multa de hasta 2 millones de dinares (aproximadamente 13.500 euros) o incluso el "decomiso de los bienes objeto del delito".
Otra de las disposiciones incluye el "desacato" a los jefes de Estado y diplomáticos extranjeros acreditados en Argelia, que expone a su autor a una multa de entre 100.000 y 500.000 dinares (670 a 3.300 euros).
Aunque el texto reconoce que el secreto profesional constituye un derecho del periodista, a partir de ahora obligará a los profesionales a revelar sus fuentes ante los tribunales si así lo requiere la Justicia.
Por otro lado, aquellos ciudadanos que posean una segunda nacionalidad tienen prohibido poseer o ser accionistas de medios, lo que provoca, según los juristas, una desigualdad que contradice la Constitución.
Pese a las enmiendas propuestas por algunos diputados, todas fueron rechazadas, incluida una contra la disposición que otorga total potestad al presidente para nombrar a los 14 miembros de los dos órganos reguladores, de los cuales la mitad eran elegidos hasta ahora por los propios periodistas.
Argelia ocupa el puesto 134 entre los 180 países que figuran en la clasificación mundial de la libertad de prensa que elabora anualmente Reporteros Sin Fronteras.
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