El Gobierno brasileño redobló la seguridad en Brasilia este miércoles ante el anuncio de seguidores del expresidente Jair Bolsonaro de regresar a las sedes de los poderes públicos tres días después de que violentas protestas arrasaran el Congreso, la Corte Suprema y la Presidencia.
Policías, camiones antimotines y un helicóptero vigilaban el corazón del poder en la capital este miércoles, pero ningún manifestante se presentó en la primera hora de la convocatoria prevista para las 17:00, hora boliviana.
El fuerte operativo de seguridad fue accionado para resguardar la Explanada de los Ministerios, una larga avenida que concentra los ministerios y que desemboca en el Congreso Nacional, el palacio presidencial de Planalto y el Supremo Tribunal Federal.
El viceministro de Justicia, Ricardo Cappelli, anunció el estricto bloqueo de esta área neurálgica invadida por bolsonaristas el domingo.
