Jersón, la gran ciudad del sur de Ucrania recuperada recientemente por Kiev, se quedó ayer sin electricidad tras un bombardeo mortífero de Rusia, que recibirá una nueva ronda de sanciones de la Unión Europea.
Lejos de apaciguarse, el conflicto debe continuar a principios del año, dijo el comandante en jefe del ejército ucraniano, Valery Zaluzhny, quien prevé una nueva ofensiva rusa sobre Kiev en los primeros meses de 2023.
Por ahora, las hostilidades se concentran en el este y el sur de Ucrania, donde Jersón, retomada en noviembre por las fuerzas de Kiev, recibió unos intensos bombardeos que causaron dos muertos y la dejaron sin luz.
El ejército ruso atacó Jersón "en más de 16 ocasiones" el jueves, dijo el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski.
