Dos joyas con esmeraldas y diamantes engastados de la familia del dictador español Francisco Franco se subastaron ayer en Londres por un valor conjunto de 185 mil dólares, mientras que una tercera pieza del mismo lote, una sortija de diamantes, quedó sin comprador.
Las dos alhajas que se vendieron las había lucido en público Carmen Franco, hija única del general, que dejó a sus siete descendientes un legado millonario tras su muerte, en diciembre de 2017.
Según distintas estimaciones, los siete nietos de Franco se repartieron a la muerte de su madre una fortuna de entre 550 y 660 millones de dólares.
