Los 15 miembros del Consejo de Seguridad de la ONU aseguraron ayer, al término de una visita a Colombia, que el asesinato de líderes sociales y exguerrilleros de las FARC es una "preocupación compartida" y el principal desafío para la implementación del acuerdo de paz en el país.
La última jornada de trabajo de los representantes de la ONU, que llegaron a Colombia el pasado jueves, tuvo lugar hoy en el municipio de Caldono, en el Departamento del Cauca, ubicado en el suroeste del país y uno de los más golpeados por el conflicto armado.
En esa zona, que por décadas vivió algunos de los más crudos enfrentamientos entre la fuerza pública y la guerrilla de las FARC, hoy convertida en partido político, los embajadores escucharon los reclamos de los líderes sociales y excombatientes frente a la oleada de violencia en su contra.
