En las mismas costas de Normandía que hace 75 años hollaron 130.000 hombres para derrotar a la Alemania nazi, los líderes de los países aliados en el desembarco trataron ayer jueves de reanimar una alianza que vive uno de sus momentos más bajos.
Playas como Omaha, Juno o Utah han pasado al imaginario colectivo como escenarios de la lucha por la libertad. Hoy, acogieron en diferentes actos a los dirigentes de Estados Unidos, Canadá, Reino Unido o Francia, con una ausencia notable, la de Rusia. Los actos se iniciaron temprano, aesa hora colocaron la primera piedra del memorial que recordará en Ver sur Mer a los caídos de Reino Unido el presidente francés, Emmanuel Macron, y la primera ministra británica, Theresa May, en su última aparición internacional antes de dimitir el viernes.
May, que ejerció de anfitriona, se ciñó en su discurso al relato histórico y remarcó el valor de los combatientes, que al saltar a las playas de Normandía apenas sabían nada de la llamada Operación Overlord.
