El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, y su equipo económico prometieron ayer a acabar con el dirigismo que ha pesado en los últimos años en la banca pública, que tuvo reflejos "perversos" en la economía y llevó el precio del dinero "a la luna".
El compromiso fue adoptado durante la toma de posesión de los presidentes de los tres mayores bancos públicos del país, en la que Bolsonaro reiteró su "desconocimiento" de asuntos económicos, que en su Gobierno estarán a cargo del ministro de Economía, Paulo Guedes.
"Reconocer el desconocimiento mío en muchas áreas es una señal de humildad. Tengo certeza de que conozco mucho más de política que Guedes, pero él conoce mucho más de economía que yo", declaró el mandatario.
